Hora española: 23:08
Hora australiana: 09:08
Ante todo…¡Feliz Navidad a todos!
Es muy probable que ayer fuera nuestro último día de wwoofing en Australia. Lara se marchará hacia España en enero y yo, en principio, tengo que ponerme a buscar trabajo en Byron Bay en cuanto mis padres se vuelvan a Masnou. Si hacemos un balance de nuestra experiencia como wwoofers, tanto Lara como yo, coincidimos en que en general ha sido muy positiva. No porque nos haya encantado el trabajo sino porque todo lo que hemos aprendido (ecologismo, medio ambiente, jardinería, costura, carpintería o bananas) no lo hubiéramos experimentado nunca si no hubiera sido por el Wwofing.
Estamos acostumbradas a vivir cerca de la ciudad, el ruido, la contaminación, el estrés y, sobretodo, estamos acostumbradas a vivir demasiado bien. Con tus padres, con la cama limpia cada día y el plato de comida caliente.
Gracias a la granja de Rob en Cooktown, de Karen en Kuranda, de Jenny en Kingaroy, de Garry en Mullumbimby y de Glenda en Torquay hemos aprendido a vivir de forma diferente, respetando al 100% el medio ambiente, con un consumo de agua totalmente controlado, reciclando hasta lo in reciclable y cultivando sin productos químicos. Hemos dormido en más de una decena de camas diferentes, con bichos o sin, en casas realmente con falta de higiene (bajo nuestro punto de vista), entre arañas e insectos gigantes y con olores de diferentes índoles en cada una de las granjas, algunos realmente desagradables como en el caso de la granja de Kingaroy con más de 40 perros sarnosos comiendo contigo en la cocina y rascándose sin parar. ¿Hubiéramos vivido alguna vez en nuestra vida algo así quedándonos en España? Nunca. Suena a tópico pero acabas valorando realmente lo que tienes. Soñamos con nuestra cama limpia, las toallas recién lavadas con olor a suavizante (es un tema que hemos hablado varias veces), la ropa planchada, los cubiertos y vasos limpios y, sobretodo, no sentir ningún tipo de animal o insecto corriendo en tu cama mientras duermes. Nunca nos hubiéramos imaginado que echaríamos de menos una toalla limpia o un tenedor en condiciones. No sabemos porqué pero, en cualquier granja, aunque pongas la ropa en la lavadora huele raro….
Así que, aunque es muy difícil acostumbrarse a un cambio de vida tan radical, la experiencia ha sido única y la volveríamos a repetir con los ojos cerrados. Se la recomendamos a todo el mundo (excepto lo de comer y vivir con 40 perros sarnosos)
Al ser la última experiencia wwoofing de Lara, decidió regalarle sus botas de trabajo a Glenda. ¡No veas lo agradecida que estaba la mujer! Las mías las guardo, por lo que pueda ser. Todavía me queda un largo camino sola y nunca se sabe dónde puedo acabar.
Ayer fue uno de los peores días que hemos pasado en Australia. A las 10h de la mañana ya estábamos a 40º. HORRIBLE… Os puedo asegurar que ni el agua del mar conseguía apaciguar la sensación de ahogo. Ayer deseamos que se cumpliera eso de que cada 10 minutos cambia el tiempo en el estado de Victoria. Evidentemente, no pasó. Todo el día, hasta aproximadamente las 19h, estuvimos con la misma temperatura.
El bungalow que hemos cogido es el más barato (nos cuesta unos 35$ la noche a cada una) y, por supuesto, no hay aire condicionado. Era como una sauna. No podíamos estar dentro pero tampoco fuera…
Hoy estamos a 23º y lloviendo. Es una paranoia el tema de la meteorología…
¿Cómo podemos aprovechar un día de lluvia? Muy fácil. Nos haremos la manicura, la pedicura, nos depilaremos y la Lara va ha intentar cambiar el tricolorismo de pelo con un poquito de tinte. Que bien…
MC & LO





Comentarios recientes